sábado, 4 de junio de 2016

El lado oscuro de la ONU

Es el presidente de Estados Unidos Franklin D. Roosevelt quien decide la denominación “Naciones Unidas”. Esta expresión se usa por vez primera en enero de 1942, cuando los dignatarios de más de veinte países aprueban la “Declaración de las Naciones Unidas”, que les instaba a continuar combatiendo unidos contra los enemigos comunes.

Naciones Unidas




En el año 1945, mandatarios de 50 países se encuentran en la Conferencia de las Naciones Unidas, en San Francisco, para crear la Carta de las Naciones Unidas, que es rubricada en junio del mismo año por los enviados de esos 50 países. Citar como curiosidad que a Polonia le fue imposible acudir a la importante cita, ya que su nuevo gobierno no estaba constituido en esas fechas. Firmaría la Carta cuatro meses más tarde, convirtiéndose en el integrante número 51.

Las Naciones Unidas nacen pública y legalmente el 24 de octubre de 1945. Los únicos cinco países que tienen derecho a veto son: China, Estados Unidos, Francia, la Federación Rusa y Reino Unido. Pero la ONU ya empezó con mal pie, con la corrupción y la codicia pisándole los talones.

El terreno donde se pretende levantar el edificio que albergue la sede de la ONU, está en Nueva York y pertenece a la familia Rockefeller. Situado en una zona apartada, donde principalmente se divisan fábricas, y sin ningún valor económico. Pero eso iba a cambiar si se alzaba en aquel lugar una obra tan importante, todo se revalorizaría y lo que no valía nada pasaría a valer miles de dólares. Esa información corre como la pólvora, y muchos altos cargos de las Naciones Unidas compran terrenos en las cercanías de donde iba a situarse el nuevo edificio. Por supuesto, ganaron millones de dólares.


Ruanda y las vacunas para los niños

Hay muchos casos terribles que se pueden contar, y uno de ellos es sin duda el de las vacunas contra la malaria que debían curar a los niños ruandeses. De una manera incomprensible no llegaban a su destino, hasta que se descubrió que un alto cargo de la ONU en el Congo las estaba vendiendo en el mercado negro y enriqueciéndose con ello. Este individuo se encontraba amparado por Butros Ghali, diplomático egipcio que fue Secretario General de la ONU entre 1992 y 1996; y Koffi Annan, que también fue Secretario General de Naciones Unidas desde 1997 hasta el año 2006. Es conveniente citar en este punto, que en el año 2001 el señor Annan, junto con la ONU, son reconocidos con el Premio Nobel de la Paz.


Kofi Annan

Kofi Annan
Cuando Kofi Annan pasa a ser Secretario General de Naciones Unidas, se le solicita que intente controlar la corrupción que campa a sus anchas dentro de la Organización, pero él desoye totalmente la petición. Sin embargo, en su segundo mandato y ya conocedor de que Estados Unidos no le va a seguir apoyando, lleva a cabo unos tímidos intentos con los que no consigue nada. Y no consigue nada porque el señor Annan se ve involucrado de lleno en la corrupción política


Petróleo por alimentos

El programa “Petróleo por alimentos” se pone en marcha en 1996 para paliar la falta de alimentos, medicamentos y demás productos de primera necesidad que el pueblo iraquí estaba sufriendo desde la llamada Guerra del Golfo. Las Naciones Unidas consienten en que Irak venda un número determinado de barriles de petróleo, para que con ese dinero les sea posible adquirir medicamentos y alimentos para la población civil. Lo que ocurre es que se sacan más barriles de los que se declaran, barriles que se venden en el mercado negro y cuyos beneficios van a parar una parte a las arcas del gobierno de Saddam Hussein, y la otra a los bolsillos de la persona que hace de mediadora. El sumo escándalo fue cuando se descubre que el hijo y el hermano de Kofi Annan están involucrados en la estafa.


El genocidio de Ruanda

En abril de 1994, un oscuro accidente aéreo acaba con la vida de los presidentes de Burundi y Ruanda. Es la chispa que enciende el polvorín de Ruanda, impulsando la carnicería que se produjo entre hutus y tutsis, y que provocó casi 800.000 muertos.

El general canadiense Roméo Dallaire, comandante de las fuerzas de UNAMIR en Ruanda, le remite un telegrama urgente a Kofi Annan, advirtiéndole que han descubierto que los hutus están comprando cantidades ingentes de armas cuya finalidad es acabar con la minoría tutsi, y que su opinión es que hay que pararlos de inmediato. Pero la ONU ignora la advertencia y se cruza de brazos. Más tarde, el señor Annan negaría haber recibido telegrama alguno. Cuando dicho documento salió a la luz y no pudiéndolo ya negar, afirmó que cuando llegó el telegrama él no estaba en Nueva York. El resultado de esa desidia e indiferencia por la vida de los demás del señor Kofi Annan y sus acólitos, fueron 800.000 personas atrozmente asesinadas.


La cara oculta de la ONU

La imagen de que Naciones Unidas es una organización defensora de un mundo más justo, donde exista menos pobreza y más paz, cae como un castillo de naipes al enfrentarse a la cruda realidad. Y la realidad es que no es más que un modo de enriquecerse y aprovecharse de quienes manejan los hilos.

Que en el año 2017 todavía solo 5 países sean los que hacen y deshacen, ya habla poco a favor de la ONU. Mucho más cuando algunos de ellos, como Rusia o China, no sobresalen precisamente por su defensa de los derechos humanos.

El ser humano está hecho de una pasta que se corrompe fácilmente cuando es el dinero o el poder quienes lo tientan. Si miramos hacia atrás en la historia, siempre ha sido así y, de momento, seguimos caminando tras las mismas huellas.


Beatriz Moragues - Todos los Derechos Reservados


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