domingo, 5 de junio de 2016

El maltrato a mujeres discapacitadas

Son las víctimas más ocultas, más desconocidas, de esa lacra social llamada violencia de género. Son las mujeres que sufren algún tipo de discapacidad, y para las que en muchas ocasiones la misma persona que las cuida acaba convirtiéndose en quien las maltrata. Son las víctimas invisibles del maltrato.


Mujeres discapacitadas maltratadas

Muchas mujeres que sufren una discapacidad viven la relación de pareja de un modo distinto a las mujeres que no tienen ese problema, ya que más allá de la unión emocional, está también el papel de cuidador que la otra persona ejerce.
Maltrato a mujeres discapacitadas
Esta singularidad provoca que cuando existen malos tratos de cualquier tipo, la mujer esté más ansiosa por disculpar a la pareja, porque en su interior lleva escrito el mensaje de “ya tiene bastante con cargar conmigo”, que en muchas ocasiones alienta la propia familia.
A la mujer se la educa generalmente para cuidar, no para que la cuiden, y cuando eso ocurre muchas sienten que contraen una deuda imperecedera con su cuidador.
Se desconoce la cifra exacta de mujeres discapacitadas que son maltratadas, ya que en demasiadas ocasiones estas personas viven en entornos muy cerrados y raramente piden ayuda. Sin embargo, la Unión Europea elaboró un estudio en el año 2004 donde afirmaba que el 80% de las mujeres discapacitadas sufrían algún tipo de maltrato, bien sea físico o psicológico. A pesar de ser una cifra escalofriante, actualmente se piensa que el número puede ser mayor.
Las agresiones que sufren estas mujeres no siempre provienen de sus parejas, también sus propias familias son a la vez cuidadoras y maltratadoras en muchas ocasiones.
Cuando la discapacidad es de nacimiento el entorno no se preocupa demasiado de la futura independencia de la mujer, pues se asume que dependerá de un hombre o bien se quedará en el entorno familiar para ayudar a padres, hermanos o abuelos. Obviamente, en el caso de los varones existe mucha más preocupación por prepararles para que sean autónomos en su futuro adulto.

Las mujeres discapacitadas son más vulnerables

Las mujeres que sufren algún tipo de discapacidad están más expuestas a la violencia de su entorno por diversos motivos:
  • Les resulta más difícil buscar ayuda y defenderse.
  • Pueden tener menor autoestima.
  • Son más dependientes, por lo que temen hacer pública su situación por si pierden la ayuda y el afecto que reciben.
  • Se las educa para que sean sumisas y se comporten “correctamente”. Muchas veces se las castiga si muestran excesiva personalidad o carácter.


Violencia hacia la mujer discapacitada

La agresión hacia la mujer discapacitada se puede ejercer activamente, pero también de forma pasiva o por omisión. Ambas dañan gravemente su autoestima, y la condenan a una vida carente de dignidad y de las oportunidades que cualquier ser humano merece.
Antonio Jiménez Lara, en su trabajo La invisibilidad de la violencia ejercida contra las
Maltrato a mujeres discapacitadas
mujeres con discapacidad, explica que: “entendemos por violencia no solo la agresión física evidente (una cuchillada o un puñetazo), sino también todo acto, práctica u omisión que vulnere los derechos que afectan a la libertad, al desarrollo personal, al bienestar y a todo aquello que permite que cualquier persona sea y se sienta respetada”.


Violencia pasiva

  • Intentar mantenerla lo más oculta posible.
  • Descuidar su higiene personal.
  • No prestarle la atención necesaria.
  • Desatender su alimentación.


Violencia activa

  • Insultos y amenazas.
  • Abuso sexual.
  • Utilizar indebidamente o sin permiso su dinero.
  • Administrarle medicamentos innecesarios. Por ejemplo, tranquilizantes para mantenerla sedada y que no moleste.


El drama de los malos tratos

Se estima que en España hay más de dos millones de mujeres que sufren alguna discapacidad, mujeres en gran medida indefensas que viven a veces aisladas del entorno y no se atreven a pedir ayuda, porque en muchas ocasiones tampoco saben cómo hacerlo.
Un gran número de estas mujeres ni siquiera se percatan que sufren violencia, ya sea porque están acostumbradas o porque su entorno desde pequeñas les ha inculcado que eso es lo normal.
La psicóloga Raquel Platero asegura que: “Ahora que empezamos a ser conscientes del impacto de la violencia contra las mujeres y de la violencia en el entorno doméstico, tenemos que darnos cuenta que si una mujer, además de mujer es discapacitada, es una mujer doblemente estigmatizada y doblemente en situación de riesgo”.

Lo cierto es que vivimos en una sociedad donde las personas que sufren algún tipo de discapacidad son prácticamente invisibles, encuentran multitud de dificultades para llevar una vida normal y están poco representadas socialmente.

Quizá deberíamos empezar por dejar de utilizar palabras como "discapacidad" (falta de capacidad) o minusvalía (menos valía), y empezar a crear un mundo donde habiten personas con distintas capacidades y necesidades diferentes. Un mundo donde estas personas no sean invisibles ni tengan que sufrir en silencio, en el caso de las mujeres maltratadas, su agonía diaria sin saber a quién acudir para pedir ayuda.
Beatriz Moragues - Derechos Reservados


2 comentarios:

  1. Muy valioso este artículo, Beatriz...!! Me he dedicado casi toda la vida a intentar hacer más llevadera y digna la vejez y la enfermedad de cualquier tipo (sobre todo mental) de mis pacientes, y he podido comprobar lo sensible que es a cualquier estímulo la persona dependiente. Han de ser tratados con el máximo respeto y delicadeza para no hacer en ellos una mella irreparable y es responsabilidad de todos velar por su bienestar. Bravo por este trabajo!!

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    1. Gracias por tu comentario, y por el trabajo que realizas. Saludos.

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