jueves, 7 de julio de 2016

Pena de muerte: matar legalmente

En el Informe del año 2016 sobre la pena de muerte de Amnistía Internacional, destaca el preocupante aumento de las ejecuciones en todo el mundo. Más de un millón y medio de personas fueron ejecutadas en 2015, lo que significa un aumento del cincuenta por cien respecto al año 2014. El 89% de estas ejecuciones se realizaron en Arabia Saudí, Irán y Pakistán.

La pena de muerte en la antigüedad

William Kemmler fue la primera persona ejecutada en la silla eléctrica
William Kemmler fue la primera persona
ejecutada en la silla eléctrica

La pena de muerte se aplica desde tiempos remotos. En la Antigua Roma se ejecutaba a los traidores a la patria, pero se ha utilizado en distintos lugares y por los delitos más diversos: embriaguez continuada, delitos sexuales, delitos militares, etc. Asimismo, también han variado las formas de aplicación: decapitación, garrote vil, horca, lapidación, hoguera, etc.





Platón (427-347 a.C.) argumentaba a su favor que era un medio ideal para hacer desaparecer de la sociedad a individuos perjudiciales, a los que consideraba incorregibles y enfermos incurables que podían contagiar con sus malos hábitos al resto de personas.


Motivos para decir NO a la pena de muerte

  • Se legaliza el homicidio en una clara vulneración de los Derechos Humanos.
  • Se cometen errores y cuando se quita la vida a una persona, ese error ya no puede ser solventado. Desde el año 1973, en Estados Unidos, más de 150 condenas a muerte han sido revocadas. En algunos casos, las personas ya habían sido ejecutadas.
  • En distintos países, como Sudán o Irán, la pena de muerte se utiliza para condenar a opositores políticos.
  • Los juicios son en muchas ocasiones injustos. Países como China e Irán basan muchas de sus condenas a muerte en confesiones obtenidas mediante tortura.
  • No existe ninguna prueba, después de tantos años, de que la pena de muerte sirva para reducir el crimen. El 88% de los presidentes de las más importantes sociedades académicas de criminología de EEUU, aseguran que la pena capital no disminuye el número de asesinatos.
  • La orientación sexual puede condenar a una persona a muerte en algunos países como Afganistán, Irán, Pakistán, Sudán, Brunei, Mauritania, Yemen y Arabia Saudí.
  • La pobreza y la raza reducen las posibilidades de poder acceder a una defensa adecuada y, por lo tanto, aumentan las posibilidades de una condena injusta. Una investigación llevada a cabo en California demostró que las personas de raza negra que mataron a blancos tenían tres veces más probabilidades de ser condenadas a muerte, que aquellas que mataron a negros.

Ejecuciones en Arabia Saudí, Irán, Pakistán y Estados Unidos

  • En Arabia Saudí fueron ejecutadas 158 personas, entre ellas cuatro mujeres. No se habían realizado tantas ejecuciones desde 1995. El aumento respecto al año 2014 fue del setenta y seis por cien.
  • Irán ejecutó aproximadamente a 977 personas. Entre ellas, como mínimo 16 mujeres y cuatro personas que eran menores de edad en el momento en que fueron declaradas culpables.
  • En Pakistán fueron ejecutadas más de 320 personas en el año 2015. Según Amnistía Internacional nunca habían registrado una cifra tan elevada.
  • Estados Unidos ejecutó a 28 personas, la cifra más baja desde el año 1991. El número de condenas a muerte fue de 52, el más bajo registrado desde el año 1977.

Motivos para la esperanza

102 países del mundo han prohibido por completo la pena de muerte. Los últimos países que se han unido a esta tendencia son Fiji, Surinam, la República del Congo y Madagascar. Asimismo, Mongolia abolirá la pena capital definitivamente a partir de septiembre del presente año 2016. Sin embargo, también hay que decir que a finales del pasado año 2015 había en el mundo más de veinte mil personas condenadas a muerte.

Beatriz Moragues - Derechos Reservados


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