lunes, 22 de agosto de 2016

El negocio de la guerra

Las imágenes de niños muertos o heridos y de países destruidos que nos escupen las televisiones de continuo, no parecen hacer mella en nuestra conciencia, tan adormecida que pareciera que ni siquiera la tenemos. Periodista, generalmente freelance, que se juegan la vida y se dejan el alma para captar esa instantánea o escribir ese texto, con la esperanza de que remueva algo en el interior de este civilizado y lejano mundo, sabiendo, sin embargo, que su efecto durará lo que los intereses informativos o políticos decidan en ese momento.